En primer lugar se informa de los incendios forestales entre enero y julio de 2020 con un balance de 543, cifra similar a la del año pasado, todo ello a pesar del estado de alarma.

La superficie quemada casi la mitad de 2019 como consecuencia de las mejores condiciones meteorológicas.

Desde la Dirección General se expone la situación del personal del Operativo, confían en que a finales de año se completen las plantillas de agentes y cuadrillas y se incorporen las dos que faltan.

Quedan pendientes la mejora de las naves forestales y las comunicaciones.

Se presenta el primer borrador de quemas controladas, que no deja conforme a nadie, por razones bien distintas, desde los Biólogos que se oponen a cualquier intervención a los sindicatos ganaderos que les parece lento el trámite administrativo. Se pone en duda la legalidad de la orden, las distancias y los horarios de finalizacion, cuestiones que serán objeto de alegaciones. Se plantea tambien la necesidad de formación.

Se abre un plazo de alegaciones para los miembros de la Mesa, que promete ser abundante y que finaliza el 31 de agosto.

Pretenden convocar de nuevo a primeros de octubre.